martes, 14 de noviembre de 2023

Los fundamentos del psicoanálisis: método y encuadre.

Método: el psicoanálisis es cura por la palabra, basado en el método de la asociación libre.

Como norma fundamental el paciente es invitado a decir todo lo que le venga a la mente sin

restricciones ni consideraciones sobre el contexto, decencia sentimiento, vergüenza o culpa u

otras objeciones. Por adherir a esta regla el proceso de pensamiento del paciente va encontrando

sorprendentes conexiones que revelan aspectos hasta ese momento inconsciente como deseos y

defensas, así como conflictos inconscientes irresueltos que afloran como ocurrencias en la

transferencia.

Escuchando esas asociaciones el analista ingresa en un proceso mental similar llamado

atención flotante por la cual va siguiendo las comunicaciones de los pacientes, así como

anoticiándose de sus propias asociaciones al respecto como emergencia de la

contratransferencia. La integración de estos diversos tipos de información es principalmente un

trabajo interno del analista que, observando los procesos de transferencia y contratransferencia

que eventualmente lleva a una gestald emergente (una fantasía inconsciente) la cual puede ser

experimentada por ambos, analista y paciente. Con la ayuda de las intervenciones del analista, a

menudo interpretaciones sobre el aquí y ahora de la transferencia, un nuevo entendimiento

sobre el sufrimiento del paciente va apareciendo en la sesión. Aplicar repetidamente este tipo de

interpretaciones a diferentes situaciones es lo que hace al paciente cada vez más capaz de

reconocer los orígenes de su sufrimiento. Resolver esos conflictos es lo que va colocando al

paciente en una nueva perspectiva de sus problemas, lo vuelva más libre de inhibiciones y haga

nuevos lugares en su mente para pensar más tranquilo nuevas elecciones.

Encuadre: el método descripto anteriormente es el aplicado en un encuadre clásico: el

paciente yace confortablemente recostado en el diván, diciendo todo lo que le viene a la mente,

sin la distracción de mirar al analista quien usualmente está sentado por detrás. Esto permite a

ambos participantes de esta experiencia esforzarse por vivir lo que transpira en la sesión, el

paciente se siente plenamente inmerso en las condiciones de su mundo interno, revive sus

recuerdos, revisita y repasa importantes experiencias, habla sobre sus sueños y fantasías, todo

esto forma parte de la sesión analítica lo que va permitiendo echar luz sobre la vida y la historia

del paciente. La sesión analítica usualmente dura entre 45 y 50 minutos. Para profundizar el

proceso analítico preferiblemente debe ser tres, cuatro, o cinco días a la semana. Una frecuencia.

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Referencias Bibliográficas

Bustos, J. (2019). El objeto de estudio de la psicología . https://repository.unad.edu.co/handle/10596/31832 Caicedo, S., Chica, M., Córdob...